22.1.18

Restauración del claustro de la catedral de Roda de Isábena

Restauración del claustro de la catedral de Roda de Isábena. 
Lux ripacurtiae: tesoro de Roda    
 Pues sí, como dice esta comarca, la gran desconocida de Aragón con el Maestrazgo, Ribagorza es Naturaleza, es Aventura, es Gastronomía y es Cultura.

Es naturaleza porque presenta el Pirineo aragonés en su estado más magnífico y con todavía neveros, pudiéndose en ella volar, bajar cañones y albergar todo tipo de eventos ciclistas y pedestres. Y es también aventura, llevando a sus límites la comunión con la naturaleza. A mí me gusta simplemente ver el Turbón, asilado y magnífico, es un monte catedral, como la Peña Montañesa u Oroel.

Es gastronomía, porque la patata de Chía, la escuela de Guayente de hostelería, las chacinas y trufas de Graus y los guisos con setas del país y chocolate rayado a lo Bigorre, la dotan de singularidad. Emparentando a su gastronomía más con la de la lejana Borgoña que con la andalusí y judía del Bajo Aragón, el reino de la berenjimiel frita en el mejor aceite del mundo calidad-precio.

Y fundamentalmente es cultura, derivada del condado histórico frontero entre marcas, consolidada por su ubicación de puerta de un Pirineo que no presentaba interés para al-Andalus.

La joya románica más interesante de Aragón, con la catedral de Jaca, en ella se cobija. Debería divulgarse como singular a escala europea pues las catedrales de Jaca, Seu d’Urgell y Ripoll, la trinidad románica principal, al estar sitas en capitales importantes, no tienen ese carácter de pequeño rubí que tiene Roda. Son y fueron más grandes, de ciudades capital.

Lo que es insólito en la historia de Aragón es que se mantuviera una catedral en una población de 60 habitantes cuya sede municipal está en otro, Puebla de Roda, que tiene los servicios. Y no se trasladara a Graus como paso previo a Lérida, tras su reconquista.

El bellísimo y lugar escuela de arquitectura popular Serraduy, municipio de Isábena

Ello ha supuesto que una parte de su patrimonio que podría dar lugar a un museo tan interesante como el Diocesano de Jaca esté en Lérida. Además de que era una bicoca para que entrase como entró Erik el Belga, al que dedicaremos un aragonesxs, que se llevó nada menos que la silla de San Ramón en el no tan lejano 1979.

Se va a adecentar el bellísimo claustro de Roda, tan sencillo pero un lugar público que estremece en su belleza y simplicidad. Se le van a quitar aditamentos, devolviéndole autenticidad románica.

Excelente ocasión para volver a Roda, y conversar con los escasos jóvenes del valle del Isábena en Puebla de Roda, donde se come muy buen condumio modo llonganissa a la brasa, si puede ser de carrasca.

15/01/2018 Luis Iribarren

Turismo y Gastronomía en Aragón. Una oportunidad de futuro

El mundo actual, y también el turismo como actividad, vive una situación que al observador poco avisado podría parecer contradictoria por paradójica. Por un lado, crecen los procesos de mundialización y, por otro, los de puesta en valor de lo local, de lo más cercano. Vivimos en un mundo cada vez más abierto y global que es compatible con el reconocimiento del valor de lo más cercano y la identidad más local, basado en el respeto a la pluralidad, la diversidad y al acervo cultural construido a lo largo de varios siglos de desarrollo de un país, de una ciudad, en definitiva, de un destino.

Por otro lado, refiriéndonos estrictamente a la actividad turística, hay una fuerte competencia entre destinos, buscando éstos factores diferenciadores, que los hagan únicos e irrepetibles, construyendo un relato específico destinado a un segmento concreto de los potenciales viajeros y, aquí, el patrimonio inmaterial (y dentro de él, la gastronomía), juega un papel fundamental, en la medida que la gastronomía apela al lado más emocional del viajero y puede ofrecer experiencias inolvidables que fidelizan al visitante, cuestión importante cuando, para el turista, los destinos son intercambiables para vivir una experiencia.

Además, siguiendo a la Organización Mundial del Turismo, en los modelos de desarrollo turístico actual hay varios ejes sobre los que pivota nuestra actividad: la cultura, la autenticidad y la sostenibilidad y, todos ellos, se aúnan en el turismo gastronómico que se convierte en una posibilidad de desarrollo de la actividad económica local, enriqueciendo las posibilidades de negocio de la producción del sector primario, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y los paisajes, generando oportunidades de negocio basadas en la preservación de la recuperación de la memoria culinaria, adaptándola a los gustos y maneras de cocinar actuales, favoreciendo, por tanto, la generación de empleo a lo largo de todo un país.

En definitiva, la gastronomía es un factor clave para poner en valor y diferenciar un destino, para reforzar el sentido de singularidad, identidad y autenticidad de un territorio, para potenciar su desarrollo económico y para promocionar y dar imagen de marca a un destino, pero para convertirla en producto turístico es preciso que sea un objetivo compartido por toda la cadena de valor (productores agropecuarios, enólogos, industrias de transformación, vendedores locales, etc.) y no solo por quienes se dedican directamente al sector turístico (hoteles, restaurantes, operadores turísticos).

La creación de una marca turística (en nuestro caso, Aragón) requiere la implicación de todos los agentes que actúan sobre un destino, un mensaje único y coherente que permita competir en un mercado de escala internacional creando una oferta (patrimonial, cultural, natural, de ocio) amplia y diversa que enriquezca la oferta de turismo gastronómico, haciéndolo más competitivo, retroalimentándose, puesto que el turismo gastronómico también es un apoyo para la promoción del resto de recursos turísticos de un destino.

El turismo gastronómico, además, es un elemento clave para dirigir el flujo turístico a destinos que, como Aragón, basan su oferta en la calidad y en el patrimonio natural y cultural, alejado de los grandes flujos del turismo masificado conformado por turistas que “se alimentan”, para los que la gastronomía es cuestión menor y, perfectamente, pueden consumir comida rápida uniforme a lo largo de todo el mundo y deslocalizada, sin relación con el destino que se trate, puesto que priorizan el precio antes que la calidad, buscando únicamente satisfacer una necesidad fisiológica.

Por todo lo anterior, es preciso aprovechar uno de los factores diferenciales que hacen de Aragón un destino no intercambiable: la gastronomía con vocación de excelencia apoyada en un relato capaz de convocar las motivaciones emocionales, sin olvidar que la razón comprenderá que la elección de Aragón como destino es la mejor opción.

Basándonos en nuestra oferta y conocedores de que la gastronomía, entre la demanda de nuestros mercados potenciales, es un factor creciente para la elección de un destino, nuestro reto es la búsqueda del turista gastronómico, el que busca conocer mejor la cultura del destino, sus hábitos culinarios, el origen de los productos, que busca un producto individual, de calidad, único e irrepetible, como el mismo Aragón.

Jorge Marqueta Escuer.

20.1.18

Moción de Censura contra el alcalde de La Muela

La moción de censura al hasta ahora alcalde de La Muela, por parte de la oposición, me deja un tanto perplejo. Al parecer una de las causas que les molesta a algunos vecinos es que el joven Adrián Tello prometa la Constitución, en lugar de jurarla.

Me pregunto si el PP y el PAR, en La Muela, los instigadores de esta moción de censura, también se dirigieron a Soraya Sáenz de Santamaría y a María Dolores de Cospedal cuando ellas prometieron su cargo como ministras. 

También le critican que no crea en la monarquía como forma de gobierno. ¿Por qué no le preguntan a D. Ángel Cristóbal Montes, republicano confeso, cómo en este país tienes derecho a pensar lo que quieras porque te ampara el derecho constitucional a tener libertad ideológica?

Otra de las acusaciones es no respetar las tradiciones y quitar el recorrido de las vacas en fiestas para dejarlas sólo en la plaza de toros. Por lo que he leído, el arquitecto municipal se negó a autorizar este recorrido porque el mal estado de las vallas podía provocar una desgracia.

La suma de estupideces que enarbola el PP y PAR para justificar su golpe no tiene desperdicio. Critican que no se haya construido el colegio nuevo cuando está ya recogido en el plan de infraestructuras del gobierno de Aragón, así como el instituto.

Como digo, la lista de tonterías provoca risa pero lo que te hiela la carcajada es sospechar que quizás les mueva el olor a limpio que echa ahora el pueblo. Con la deuda controlada, las arcas saneadas y un montón de proyectos en marcha, van a dar el golpe... perfecto.

Daniel Gallardo Marin

13.1.18

Jánovas renace y ya tiene luz

En esa profusión de noticias que diariamente emiten los medios, una de ellas no ha tenido una gran relevancia, ni ha ocupado los principales titulares, pero para mí, no sólo me ha emocionado sino que me ha hecho enormemente feliz.

Jánovas, el pueblo que simboliza el atropello y el abuso más indigno realizado por una compañía eléctrica con el apoyo del gobierno en la época franquista ha vuelto a ver la luz. No es una expresión metafórica.

En 1951 a este pueblo de la comarca del Sobrarbe, uno de los más prósperos, le cayó la condena de la desaparición para construir en su lugar un pantano. Fue uno de tantos episodios de derechos pisoteados en época de dictadura. Dinamitaron sus casas ante la negativa de sus habitantes a dejarlas y, tras años de lucha y desesperación, tuvieron que irse definitivamente en 1984.

Otros municipios de mi querido Sobrarbe, como Lavelilla y Lacort corrieron la misma suerte. A mucha gente le segó la vida, pero en vano, porque años después, en 2005, se descartó el pantano por inviable.

Mi alegría además de la feliz noticia de que la luz eléctrica llegue a Jánovas, porque por primera vez, un Consejero del Gobierno de Aragón, en concreto José Luis Soro, le he oído decir, que existe un compromiso moral de los aragoneses con esta gente expoliada, tras muchos desencuentros con los sucesivos gobiernos de España y de Aragón.

La aportación de su consejería para esa instalación, ha dado esperanza a lo que representó expolio y abandono, rompiendo la falta de compromiso de gobiernos anteriores, que se negaron a pagar el plan de restitución prometido, sin olvidar al Ministerio de Medio Ambiente al no haber querido nunca cumplir con sus obligaciones.

Ya no se les puede devolver sus rincones y su vida ni a los de Jánovas ni a las más de 4.000 personas que ese maldito pantano echó del valle del Ara, pero al menos se ha encendido la luz de la esperanza porque como dice nuestra Ronda de Boltaña "Tu casa no es sólo un montón de piedras...es más que un techo, es un puente de sangre entre los que vivieron y los que vivirán. Que no hemos de llorar! Juntos somos un pueblo y este es nuestro lugar.

Daniel Gallardo Marin
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